http://www.lavanguardia.es
Impuestos inútiles
NORA SURIÑACH / Barcelona
Algunos han heredado, otros han logrado un buen puesto de trabajo, otros han optado por el ahorro frente al consumo... El resultado: un “patrimonio preexistente”.
Acabo de jubilarme y no tengo derecho a los mínimos de la seguridad social (546,55 euros mensuales) por declarar unos ingresos de 6.923,55 euros anuales. Así que he pasado a cobrar una pensión de 290 euros al mes, aunque haya contribuido religiosamente pagando todo tipo de impuestos.
Para optar a una residencia para la tercera edad, en muchos casos, hay que hacer una aportación de la pensión. Más vale ahorrar y tener un “patrimonio preexistente” porque nunca te compensarán por los impuestos que durante toda tu vida has pagado.
