|
RACÓ DOPINIONS |
|
|
|
|
| He recibido la notificación de que mi pensión mensual ha
sido revalorizada con la "extraordinaria" cantidad
de 1.014 pesetas, alcanzando la "astronómica"
cifra de 57.314 pesetas, bastante lejos del salario mínimo
que, como su nombre indica, es el mínimo que los padres de
la patria (o suegros) consideran imprescindible para
"gozar" del bienestar de la "España que va
bien". Para corresponder a tanta "generosidad"
me permito ofrecer, desinteresadamente, un eslogan para la
campaña electoral: "Ni un solo jubilado sin su limosna
mensual". |
|
| MIQUEL BLANCH I COLL. Banyoles. La Vanguardia 17-2-2000 | |
|
|
|
|
En diversas cartas aparecidas en fechas
recientes en su periódico y firmadas por trabajadores de la
Administración pública, se pide para la jubilación a los
sesenta años un similar tratamiento al que reciben los
trabajadores de la empresa privada, entendiendo que éstos
reciben el ciento por ciento de la pensión de jubilación
que les corresponde. De todas formas, personalmente considero
que la jubilación anticipada a los sesenta años al ciento
por ciento representaría un agravio comparativo para los
trabajadores que se jubilan a la edad reglamentaria de
sesenta y cinco años y, por añadidura, una carga adicional
para la Administración.
|
|
| Carles Urpí i Sagués. Sant Feliu de Llobregat. La Vanguardia, 7-12-99 | |
|
|
|
|
Diverses raons d'estricta justícia han donat origen a les
pensions no contributives. Em referiré només a les que
cobren les persones amb disfunció cerebral severa i greu
(discapacitats psíquics): són persones amb més necessitats
que les persones sanes. Són les més dèbils i vulnerables.
No són capaces de generar recursos per contribuir a cap
tipus de pensió. Tenen dret a una vida digna com qualsevol
altra persona. Les pensions no contributives que cobren no
cobreixen ni mínimament una qualitat de vida digna.
|
|
| Francesc Coll i Monné. Barcelona. Avui, 18-10-99 | |
|
|
|
| He leído los dos últimos artículos del
señor Schwartz. Para aclararme las ideas, he capitalizado al
6% mis 35 años de cotización (sólo la del régimen
general). Con una esperanza media de vida de veinte años, me
correspondería (nunca he ido al servicio médico de la
Seguridad Social), a un interés del 4%, una renta mensual de
580.000 pesetas. Las bases actuariales de la Seguridad Social (SS) no son tan malas y no reclamaré más de lo que me darán. Estoy en un régimen de solidaridad donde los más favorecidos pagan más. Es así en todos los regímenes estatales de pensiones (incluso en el suizo, que es de capitalización pura). No valen los: Yo he cotizado 43 años o Aquí la inflación ha sido más alta. Se equivoca el señor Schwartz hablando de una deuda de 140 billones. La SS reparte las cotizaciones que cobra más la aportación del Estado según unas reglas establecidas; y cuando los ingresos no cubran los gastos, deberá escoger si subir las reservas que haya podido constituir. Al valor actual de las prestaciones futuras por pagar (lo que el señor Schwartz llama deuda) hay que restar el valor actual de las cotizaciones futuras por recibir: el resultado es la verdadera situación financiera de la SS. Esto es algo tan complejo de calcular que no me atrevería a hacerlo. Los 140 billones del señor Schwartz son pura fantasía, ya que con esta suma, a un interés del 4%, se podría pagar las pensiones del 2000 (8,6 billones) sin aumentarlas durante los próximos 27 años y sin recaudar cotización alguna más. |
|
| MARIO SALA. Barcelona. La Vanguardia, 11-10-99 | |
|
|
|